CPM = inversión publicitaria / impresiones x 1.000CPM son las siglas en inglés de cost per mille, coste por mil (mille significa mil en latín). Es lo que pagas por 1.000 impresiones de un anuncio, el precio básico de la atención en plataformas como Meta, TikTok y YouTube.
El CPM está al principio de la cadena de costes. Un CPM alto no es un problema en sí mismo si el anuncio consigue clics y ventas, pero encarece cada resultado más abajo en el embudo.
- Competencia: cuantos más anunciantes pujan por las mismas personas, más sube, por eso tiende a aumentar en los periodos de más compras, como las semanas antes de Navidad.
- Audiencia: llegar a audiencias pequeñas o muy segmentadas suele costar más que llegar a audiencias amplias.
- Calidad del anuncio: las plataformas favorecen los anuncios con los que la gente interactúa, así que una creatividad floja puede costar más por impresión.
- Ubicación y país: los precios varían de una ubicación y un mercado a otro.
Errores habituales: perseguir el CPM más bajo con audiencias que nunca compran y culpar al CPM de resultados que causa una creatividad floja. Valóralo junto con el CTR y el CPA, que muestran si las impresiones que pagaste se convirtieron en ventas.